Acto fallido
Acción aparentemente accidental — como un lapsus del habla, de la escritura o de la memoria — que revela un deseo o pensamiento inconsciente. Freud demostró que esos ‘errores’ no son aleatorios, sino expresiones del inconsciente.
Una guía de referencia del psicoanálisis — para estudiantes, profesionales y curiosos de la mente humana.
32 términos
Acción aparentemente accidental — como un lapsus del habla, de la escritura o de la memoria — que revela un deseo o pensamiento inconsciente. Freud demostró que esos ‘errores’ no son aleatorios, sino expresiones del inconsciente.
Afecto desencadenado cuando el sujeto se enfrenta a algo que amenaza su integridad psíquica. A diferencia del miedo (que tiene un objeto definido), la angustia es difusa y señala la presencia de contenidos inconscientes a punto de emerger.
Regla fundamental del psicoanálisis en la que se invita al paciente a decir todo lo que le viene a la mente, sin censura, juicio ni organización lógica. Es el principal método de acceso al inconsciente.
Conjunto de deseos amorosos y hostiles que el niño experimenta en relación con los padres. Central en la teoría freudiana, estructura la identidad, la sexualidad y las relaciones afectivas del sujeto.
Mecanismo del inconsciente en el que varias ideas, imágenes o afectos se reúnen en una única representación. Es uno de los procesos centrales en la formación de los sueños.
Conjunto de reacciones emocionales inconscientes del analista en relación con el paciente. Cuando se reconoce y analiza, se convierte en una valiosa herramienta clínica.
Conjunto de operaciones psíquicas que el yo utiliza para protegerse de contenidos amenazantes. Incluye mecanismos como la represión, la proyección y la negación.
Mecanismo por el cual la carga emocional de una representación inconsciente se transfiere a otra, aparentemente insignificante. Frecuente en los sueños y en los síntomas.
Trabajo psíquico realizado ante la pérdida de un objeto amado. El duelo bien elaborado permite que la libido se desligue gradualmente del objeto perdido y se reinvierta en nuevos vínculos.
Instancia psíquica más primitiva, reservorio de las pulsiones y los deseos inconscientes. Funciona según el principio del placer, buscando la satisfacción inmediata.
Escenario imaginario en el que el sujeto está presente y que representa la realización de un deseo inconsciente. Las fantasías fundamentales estructuran el modo en que el sujeto se percibe a sí mismo y al mundo.
Manifestaciones a través de las cuales el inconsciente se expresa en la vida consciente: sueños, actos fallidos, chistes y síntomas. Son la ‘vía regia’ para el conocimiento del inconsciente.
Concepto lacaniano que designa una satisfacción paradójica que va más allá del principio del placer y que puede incluir sufrimiento. Implica una repetición compulsiva ligada a la pulsión.
Proceso psíquico por el cual el sujeto asimila aspectos de otra persona, transformándose según ese modelo. Fundamental en la constitución del yo y de las relaciones afectivas.
Sistema psíquico que contiene representaciones, deseos y recuerdos reprimidos, inaccesibles a la conciencia. Obedece a leyes propias (condensación, desplazamiento) y determina gran parte del comportamiento humano.
Intervención del analista que busca hacer consciente el sentido latente de una producción del inconsciente — sueño, síntoma, acto fallido. Principal herramienta técnica del psicoanálisis.
Estrategias inconscientes del yo para lidiar con los conflictos. Incluyen la represión, la proyección, la racionalización, la sublimación, la negación, la regresión y la formación reactiva.
Investidura de la libido en el propio yo. Freud distinguió el narcisismo primario (etapa del desarrollo) del secundario (retorno de la libido al yo).
Estructura clínica resultante del conflicto entre el yo y el ello, con predominio de la represión. Se manifiesta en síntomas como fobias, obsesiones y conversiones somáticas.
En psicoanálisis, no se refiere a una ‘cosa’, sino a aquello hacia lo cual se dirige la pulsión. Puede ser una persona, una parte del cuerpo, un objeto concreto o una representación fantasmática.
Mecanismo de defensa por el cual el sujeto atribuye al otro sentimientos, deseos o cualidades que no reconoce en sí mismo.
Fuerza constante que brota del cuerpo y exige del aparato psíquico un trabajo de representación. A diferencia del instinto, la pulsión es plástica y se articula con el lenguaje y la cultura.
Tendencia del sujeto a colocarse repetidamente en situaciones dolorosas que reproducen experiencias antiguas. Freud la relacionó con la pulsión de muerte.
Operación psíquica fundamental por la cual las representaciones incompatibles con el yo se mantienen en el inconsciente. Mecanismo de defensa primordial, base de la teoría del síntoma.
Todo aquello que se opone al acceso al inconsciente. No es un obstáculo que deba eliminarse, sino un fenómeno clínico que debe analizarse y comprenderse.
Concepto central en el psicoanálisis lacaniano. Elemento del lenguaje que no porta un significado fijo, sino que produce sentido en la relación con otros significantes. El inconsciente está estructurado como un lenguaje.
Formación de compromiso entre un deseo inconsciente y las fuerzas que lo reprimen. Es, al mismo tiempo, sufrimiento y satisfacción disfrazada.
Proceso por el cual la energía de las pulsiones se redirige hacia actividades socialmente valoradas — arte, ciencia, trabajo — sin necesidad de ser reprimida.
Instancia psíquica que representa las normas morales, las prohibiciones y los ideales internalizados a partir de las figuras de autoridad. Puede ser rígido y generar culpa.
Proceso por el cual el paciente desplaza hacia la figura del analista sentimientos, deseos y patrones de relación originalmente vividos con figuras significativas del pasado. Motor del tratamiento analítico.
Experiencia que, por su intensidad y por la falta de preparación del sujeto, sobrepasa la capacidad de elaboración psíquica. Queda inscrita en el psiquismo y tiende a retornar en forma de síntomas y repeticiones.
Instancia psíquica que media entre las exigencias del Ello (pulsiones), del Superyó (moral) y de la realidad externa. Responsable de la adaptación, la defensa y el sentido de identidad del sujeto.